miércoles, 21 de marzo de 2012

CALMA MATUTINA Y SOLEDAD


Frente a un amanecer cualquiera,
saboreando el perfume de la tierra humedecida por el rocío,
oyendo el soplo del aire al mecer la copa de los árboles
y un diminuto pajarito que surca el cielo con sus alas bien extendidas.

Es demasiado temprano
como para preocuparse de la vida.
Sólo es momento para contemplar
lo que se exhibe ante mis ojos.
Mis ojos como nexo natural.
Mis sentidos como absorventes decididos
a emborracharse de paz
(una paz que pronto termina).

De nuevo un pajarito vuelve a surcar el cielo.
De nuevo el soplo del aire refresca la mañana,
mientras el rocío se sumerge en la húmeda tierra.

De nuevo un amanecer que finaliza.

lunes, 19 de marzo de 2012

RECÓNDITA ARMONÍA. RECÓNDITA BUSCA-MISERIA



Si te cuento

mentiras

es

por la sencilla razón

de no desvelarte

la única verdad.


...y es que…


Si te digo

verdades

podemos

sufrir un colapso

en nuestro entendimiento.


...porque…


Si pretendes

la compresión

evitaré la verdad

a través de una mentira.


...por lo tanto...


"Cogito ergo sum"


(¿Cómo?)


O lo que es lo mismo,

¿para qué decir verdades

si siempre tenemos

una mentira

al alcance de la

mano?


...pues eso...


Yo

prefiero

in-existir

para conseguir

no pensar

en mentira.


¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!


¡¡¡Ja, ja, ja!!!

¡¡¡vaya carcajada!!!

(al permanecer delante de mi sombra)


y como te vengo diciendo…


Miseria va junto a Compañía.


martes, 13 de marzo de 2012

LISBOA, TE DICEN, ANTIGUA Y SEÑORIAL




… a Lisboa


Hacía tiempo

que los sonidos de terciopelo

no acariciaban mis oídos.


Hacía ya tiempo

que no percibía

el sentimiento en saudade.


Hacía demasiado,

demasiado tiempo,

como este mismo que dejo pasar,

que la bella Lisboa

no se me presentaba cercana.


Tan cercana,

como este anciano tranvía

que vuelvo a dejar,

día a día,

noche tras noche.


Ahora sólo habita

en mi memoria

ese justo instante

detenido en A Brasileira

junto el aroma del último café

que sorbió alguien,

heterónimo de Fernando Pessoa.


Ahora sólo habita

en mi recuerdo

el empedrado de un fado

cerca de Chiado o Alfama,

mientras vislumbro

la grieta, ya indemne,

de aquel terremoto

que sacudió todo su cuerpo.


Ahora sólo deseo

el poder saborear un ápice

de ese perfume

que desprenden las brumas del cansado Tejo,

allá en Praça do Comerço.


Ahora sí,

quiero trepar a tu vetusto tranvía

y estrecharte en mis brazos.


Aunque sólo sea para

percibir tu tiempo,

sentir tu saudade,

oír tu fado,

respirar tu río.


Y nunca más olvidar que

vivo junto a ti,

siendo tan fácil

experimentarte

como lo es

el sencillo pliegue en un mapamundi.


domingo, 11 de marzo de 2012

RETRATO SIN AUTO-


Soy Obelix,

con barriga oronda,

bigotes de morsa y

una fuerza similar a la de una hormiga.


sábado, 10 de marzo de 2012

I PER QUÈ NO?



… a l'Ovidi Montllor "amb tota la impotència"


(fa molt de temps que tu ja ho preguntaves)


Qui eres tu per dir-me qui sóc jo?

Qui eres tu per obligar-me a ser tu?

Qui eres tu per dir-me ací sí?

Qui eres tu per dir allí no?

Jo sóc jo,

i tu?

Jo no vull.


Gràcies.


(i et dic)


Gràcies, una vegada més,

però açò encara

va com va…

i més.


Va com va,

perquè

la jugada és perfecta.

Perquè

2+2,

segueix sense sumar 4.

Perquè

la regla

a hores d'ara,

torna a ésser

per la mà

(malgrat que jo l'aixeque quan tanque el puny).

Perquè

senzillament som fills

de famílies molt humils.

Famílies tan humils que

la ferotge fera

de les balances,

roman conscient

de que

res explotarà

(malauradament)

ni pel cap

ni per la pota.

Perquè

açò,

sols

és la crònica

d'un temps, d'aquest temps,

el nostre.


El temps

on ara,

jo sóc jo,

un entre tants,

i

et done la mà,

en un gest

d'inflexió

a l'inici del meu Himalaia.


Et done la mà.

És homenatge.


(com ja em vas dir...

i et recorde

amb els ulls

clucs

i un tant humits)



miércoles, 7 de marzo de 2012

MUNDO FANTASMA, SOY REAL


… a Gabriel García Márquez,

como era necesario


Era un pueblo de barro y cañabrava donde escribir…


Ella, simplemente, se sentó en la puerta de su casa para ver pasar a aquel coronel, y recordar que, muchos años atrás, fue a conocer el hielo con impertérrita mirada.


Tenía quien le escribiera un pliego…


Ella se sentó en la puerta de su casa y lo vio pasar, esta vez con el hielo por rostro y un pescadito de oro reluciente balanceándose sobre su cuello. Un cuello, rematado por la espalda con un rabo de cerdo, muestra de estirpe por cien años.


Tenía quien le escribiera una carta...


Ella se sentó en la puerta de su hogar e interpeló a la sombra que vagaba, desde hacía tiempo, por ese mundo, medio real, medio ficción. Y así, gracias a esta visión, advirtió que las leyendas existen, aunque resistan mejor en la memoria de cada cual.


Tenía quien le escribiera un libro...


Ella, solamente, se sentó bajo el dintel de la puerta de su casa con la simple y llana intención de poder regresar a su interior cuando el calor diera paso al frío, un frío cálido de otoño. Como aquel otoño en que apareció el patriarca a lomos de aquel recordado perro de mirada celeste.


Tenía quien le escribiera una vida...


Ella estaba sentada delante de su casa y no percibió cómo una gran hojarasca le iba absorbiendo poco a poco, hasta mimetizarla con el paisaje de su existencia.


Tenía quien le escribiera su vida...


Yo la vi sentada delante de su casa. La vi sentada junto a ese árbol, árbol por laberinto, donde su ancestro desapareció atado con una soga, la soga del náufrago, el náufrago en su mala hora, la mala hora de su muerte, ya anunciada.


Tenía quien le dijera que se escribiera a sí misma…


Ella, la que estaba sentada delante de su casa, y que no era otra que Mamá la Grande en su espectro, con los brazos caídos y una mirada extraviada en el infinito. Un infinito en soledad.


… porque somos únicos en este espacio del cosmos (y vivimos para contarlo).


lunes, 5 de marzo de 2012

RESULTADO ÍNFIMO DE VIDA


… a mario benedetti,

por todo lo aprendido


Después de finalizar el último acto del día, se dispuso a regresar a su casa, mascando un cierto sentimiento, mezcla de cansancio y resignación. Al llegar, cerró la puerta tras de sí y sintió el sonido vacío que eclosionaba en sus propios oídos. De nuevo, la soledad, que tanto le incomodaba, le recibía con los brazos abiertos, cual madre acoge a un hijo.

A continuación, sin más demora, se plantó frente al teclado de su computadora e inició parte del relato de su vida. Esta historia.


"Era aún muy pequeño cuando empecé a sentir la necesidad de verme arropado siempre por una gran multitud. Me inicié temprano en la escuela, donde el cargo de delegado era, generalmente, mío, y así continué, posteriormente en el instituto consiguiendo convertirme, incluso, en alguien popular.

Al llegar a la universidad cursé la carrera de derecho que no finalicé (aunque tampoco estaba en mis planes). Sin embargo, sí conseguí alzarme como representante del alumnado universitario, cosa que me hizo especial ilusión, y más aún, cuando este cargo me valió para entrar en las nuevas generaciones de uno de los partidos políticos que frecuentaba por entonces. Evidentemente, no hace falta decir que llegué al puesto de pilotaje más alto. La vida me sonreía y yo sonreía más que ella.

Años más tarde, me propusieron liderar dicho partido, ya escindido por entonces. Yo, evidentemente, acepté de forma casi compulsiva (¡era ya líder!). Desde entonces, han sido muchos los cargos que han recaído en mí, todos ellos de enorme relevancia y que me han empleado, por supuesto, tanto el día como la noche.

Como ya habréis observado, mi vida siempre se ha desenvuelto entre un gran baño de masas, lejos del hastío de la soledad que tanto me incomoda. De hecho, si lo pienso, sólo me ha faltado ser presidente de mi escalera de vecinos…, bueno, en realidad, lo confieso, en algún momento también lo pretendí.

Ahora que siento que ya me llega el final, me paro a pensar qué último regalo me ofrecerá mi dichosa vida. Estoy seguro, que va a ser un final grandioso, con mucha pompa y ceremonial. En realidad, siempre he soñado en que mi último adiós ocurriera precisamente en el momento en el que empezaran a atronar los vítores lanzados hacia mi persona sobre el estrado de cualquier acto multitudinario.

Sí, estoy seguro que la vida no me va a defraudar y me sonreirá en mi último deseo. "


Con esta sincera esperanza y convencido de lo que había dejado escrito, miró por la ventana, y observó como hasta la luna le guiñaba un ojo. Se levantó, no sin antes perfilar un gesto complaciente en la comisura de sus labios. A continuación, acercó la silla al escritorio y dio media vuelta. Fue justo en ese instante cuando un horrible y frío pinchazo surcó todo su cuerpo. Cayó súbitamente sobre su sombra. Y como despedida final, tan sólo, un golpe seco en el suelo.


La vida, ahora sí, era evidente, se había guardado la última sonrisa para poner el punto definitivo a esta historia. Su historia.


viernes, 2 de marzo de 2012

ANDANZAS Y PENSAMIENTOS (II) - BEEEEEE!!!!!



(a prueba de espontaneidad)


Ahora voy a ser frívolo hasta conmigo mismo,

voy a increpar cualquier pensamiento,

voy a vitorear cualquier banalidad,

pues es lo que me pide mi cuerpo,

y con todo esto,

espero conseguir estar a la altura

(de sus circunstancias).


Voy a evitar pensar,

voy a evitar reflexionar.

Pero voy a ser espontáneo,

qué dicha!,

ya que por lo visto es lo que se lleva ahora

(aunque a mí me gustaba más el tractor),


"pero... espere", "he de...", "ya, es que...",

"aun así quiero...", "sí?, seguro?, y si..."


oh! perdón soy espontáneo

oh! perdón lo he dicho sin pensar

oh! perdón me ha salido de adentro

(pues, cierra la puerta!!!!)

gracias, gracias son muy amables,

ustedes lo comprenderán

sí, ya sé, eso le puede pasar a cualquiera

(a cualquier imbécil, añado yo)

pero… y las comas? y los puntos?

No hombre! eso no es ser espontáneo!

ya, ya… disculpen

soy espontáneo, no lo recordaba…


(menudo manifiesto de ignorancia, por no decir de gilipollez)


me marcho a otro asunto,

a recapacitar

(que así no me entenderán),

chau.